Abrimos nuestras puertas en 1996. Hoy, 30 años después, tenemos la dicha de seguir educando a niños en edad pre escolar en nuestro querido Chiclayo. La buena formación de nuestros pequeños, en un espacio de fe y valores, es nuestra razón de ser; sus sonrisas y el agradecimiento de todos los papitos son nuestra mayor motivación.
La formación preescolar de nuestros niños se realiza en un espacio de amor y reconocimiento a nuestros valores católicos. Enseñamos a nuestros niños sobre el gran amor que Dios tiene por todos nosotros y de su presencia en la Eucaristía, así como les inculcamos el amor a nuestra madre María. La fe, el amor al prójimo, la solidaridad, la unión familiar, entre otras, son algunas de las enseñanzas que difundimos entre nuestros pequeños alumnos.